Bajo el marco de la exposición “Amigos” del artista británico Martin Creed en el Centro Botín de Santander, se nos propuso una colaboración para hacer de “puente” entre la obra del artista y el público regular que visita el museo. El Centro Botín tiene un especial enfoque en la educación y acercamiento del arte a la ciudadanía proponiendo en cada exposición un tipo de visitas guiadas que las llaman “visitas experiencias”.

Durante dos fines de semana nuestro trabajo fue guiar esas visitas y hacer que el público “experienciara” el show de Martin desde otro lugar. Hicimos de catalizadores y guías para que los espectadores cruzasen las líneas de lo establecido “dejándose llevar, abriendo sus sentidos y disfrutando de una propuesta que traspasa las paredes de la sala de exposiciones” en palabras del propio artista. 

Martin Creed proponía un espacio y un show performativo musical donde podías moverte con libertad y hacer aquello que te pida el cuerpo: sentarte, pasear, bailar, correr o cualquier acción que se despierte en ti.

Así es cómo trabaja: escuchando su interior y tomando decisiones según unos parámetros que previamente se ha fijado, exactamente igual que nosotros.