Luis García (Madrid, 1988)

También conocido como ‘Fruta’. A fecha de hoy, 195 cm de altura y 80 kg de peso sostienen su persona. Zurdo, nació con un rotulador bajo el brazo izquierdo con el que pintaba todo lo que se le ponía por delante, y escondido bajo el brazo derecho traía un increíble deseo de volar, algo que le acompaña siempre en la construcción de su aventura personal. Fruta conoció el “breakdance” a la edad de 13 años y con este descubrimiento se inició su amor por el movimiento y la danza.  Desde sus años escolares hasta la Universidad  fue el deporte lo que le llevó a volar por encima de los 5 metros de altura, en la disciplina de salto con pértiga. Compaginó competiciones y entrenamientos con sus estudios en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, hasta que su proyecto artístico fue tomando forma y junto a un pequeño grupo de compañeros de estudios crea el colectivo ‘Elenigmadelafruta’, que le sirvió como canal de investigación y desarrollo de experiencias performativas donde el arte se convertía en una experimentación vital compartida. Terminó cursando sus estudios artísticos en la Universidad del País Vasco (Bilbao) y en el Royal Institute of Art de Estocolmo, Suecia. 

Tras licenciarse en 2012 decidió apostar con todo a las artes escénicas y se marchó a estudiar a SEAD (Salzburg Experimental Academy of Dance) donde se graduó en el 2017. Desde entonces trabaja y colabora con compañías y personajes como Edivaldo Ernesto, Roberto Olivan, Francisco Córdova, Akira Yoshida, La Fura dels Baus, Descalzinha Danza o Ritual Productions entre otras que combina con sus proyectos personales, La Otra Familia y Los Informalls. Cuando no pasa nada, le podrás encontrar bailando por las calles de Barcelona.

 

Pere Joseph (Barcelona, 1985)

Pere, Pera, Perón, La Pera Bailonga, Perete, Perrete y muchos mas apodos acompañan esta persona. Desde muy pequeño, se cuenta que sus padres hacían malabares para gestionar la energía de un niño hiperactivo aplicando estrategias para agotar al inagotable. Al cabo de los años, a raíz de esas dinámicas, encontraron un deporte el cual dejaba calmada la fiera cuando llegaba a casa: el atletismo. Esa sensación de darlo todo y trabajar sobre sus límites le empezó a gustar y se aficionó a ese deporte. Corría, y saltaba tan largo, que en múltiples ocasiones se proclamó Campeón de España en la disciplina de triple salto, pero para que os hagáis una idea, eso no era suficiente. Bailó breakdance, pinto graffiti y se lanzó por los aires formándose como paracaidista para alcanzar nubes y cielos, hasta que a día de hoy aterrizó en el arte, donde los límites eran susceptibles, los permisos eran más flexibles y la imaginación formaba gran parte de la pócima.

Primero cofundó “Freak Riders”, un colectivo gamberro con el cual dinamitaba el aburrimiento en las universidades de Barcelona. Años después el destino puso a su alrededor dos personajes muy importantes, Emilio y Luis, con los cuales crearon Elenigmadelafruta, una agrupación que le permitió la libertad que tanto deseaba sacar de sus entrañas. Sin darse cuenta, se enfrentó a sus primeros encuentros con la performance y la escena y poco a poco este terreno fue tomando cada vez más peso. Inició sus primeras formaciones en danza y teatro en “El Laboratorio” de Jessica Walker y ese fue el trampolín que le llevó a dedicarse plenamente a bailar entre calles y escenarios. Ha trabajando para compañías como La Fura dels Baus, Physical Momentum de Francisco Cordova, Iron Skulls Co, Ritual Productions y Los Moñekos, cultivando a su vez el deseo de crear y seguir su camino con sus proyectos personales: Losinformalls y La Otra Familia.